El torneo se inauguró este viernes 29 de julio en Barranquilla

Colombia y una cálida bienvenida al Mundial Sub-20

30-07-11 19:20

Este viernes 29 de julio Colombia inauguró el Mundial Sub-20 de la FIFA con una estupenda fiesta de colores y cuatro partidos.

Juego de fuegos artificiales en la inauguración del Mundial Sub-20, en Barranquilla. Efe

Juego de fuegos artificiales en la inauguración del Mundial Sub-20, en Barranquilla. Efe

El Presidente de Colombia, José Manuel Santos, dio unas palabras antes del encuentro Egipto y Brasil. Efe.

Con emoción desbordada y muchas lágrimas los 50.000 espectadores que colmaron los graderíos del coliseo entonaron "En Barranquilla me quedo", el estribillo que inmortalizó con música el cantante Joe Arroyo, fallecido el pasado miércoles en esta, su ciudad natal.

Colorida bienvenida

Nevó en el césped del estadio Metropolitano de Barranquilla durante casi media hora gracias a un gigantesco tapete blanco sobre el que desfilaron 2.100 bailarines y cantantes para mostrar la riqueza cultural del país que organiza desde el XVIII Mundial sub-20 de fútbol.

Desde La Guajira, en el extremo norte del país, hasta el Amazonas, la muestra folclórica presentó al espectador las diferentes danzas del país y sus equivalencias culturales en una obra de mucho colorido, ritmo de seductor contagio y mucha cadencia.

La obra 'Un nuevo amanecer', de la coreógrafa Rosanna Lignarolo, fue el preámbulo oficial del Mundial, que tendrá 52 partidos distribuidos en ocho ciudades diversas y finalizará el 20 de agosto en Bogotá.

Sobre el tapete blanco la presentación comenzó con un amanecer en el Amazonas y finalizó con la alegría desbordante de atronadores fuegos artificiales en pleno crepúsculo caribeño, la región en la que se levanta orgullosa Barranquilla.

Pero antes del fin de la muestra cultural para dar paso al fútbol, hubo eléctricos y raudos pasajes por las regiones de los Llanos Orientales y la región Andina, así como los diferentes rastros de la esencia del Pacífico y su océano.

El tapete tan blanco como gigantesco dio la sensación de ser el marco de un invierno en tierra de elevadas temperaturas casi eternas. Doscientas personas extendieron y recogieron la lona con pericia para proteger la cancha, que por segundo día salió airosa del acoso de la lluvia torrencial.

Colombia dio una calurosa bienvenida al mundo del Fútbol juvenil.


EFE

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