El delantero de Liga de Quito, Hernán Barcos, habló con Conmebol.com sobre su gran partido ante Godoy Cruz y el pasaje a octavos.
Sus comienzos en la élite lejos estuvieron del exitoso presente. Por el contrario, muchas piedras tuvo que sacar de su camino para convertirse en uno de los goleadores más temidos del continente. Viajó con su potencia por el mundo entero para jugar en los lugares más recónditos del planeta hasta llegar a Liga de Quito, al parecer su lugar en el mundo. Ante Godoy Cruz fue el autor intelectual del primer tanto y convirtió el segundo con una verdadera obra de arte. Por esas razones el argentino Hernán Barcos se convirtió en el jugador de la 12ª semana de la Copa Santander Libertadores. El delantero habló con Conmebol.com y contó las sensaciones que le dejó la clasificación de su equipo a octavos de final.
El nacido en Bell Ville, Córdoba, el 11 de abril de 1984, hizo todas las divisiones inferiores en el Racing Club de Avellaneda. Pero el poco espacio que había en la Primera, a la que subió en 2003, hizo que buscará otros rumbos lejos de su país. Cruzó la frontera y se fue a Paraguay para jugar en Guaraní, luego a Ecuador para vestir los colores del Olmedo, llegó a Serbia para romper redes con la camiseta del Estrella Roja de Belgrado e inundó de goles las canchas de China, cuando defendió los colores de Shanghái Shenhua y del Shenzhen Footbal Club. Pero cuando buscaba una tranquilidad para su carrera y sobre todo para su familia, llegó la oferta de Liga de Quito y le cambió la vida.
“Por ahí en Argentina no tuve la tranquilidad necesaria para afirmarme y, además, en Racing había muchos delanteros. En Huracán tuvimos muchos problemas extra futbolísticos y uno no podía concentrarse únicamente en jugar. Por eso siempre digo que llegar a Liga fue una bendición, ya sea por la organización que tiene el club, por la gente, por la alegría con la que se convive con el resto de los muchachos. Es mi lugar en el mundo”, afirma el cordobés cuando se le pregunta sobre los por qué de su gran momento.
El martes ante Godoy Cruz el delantero vivió una de sus noches más gloriosas. Armó una gran jugada que culminó en el gol de Bolaños, y después hizo un gol que quedará marcado en los libros de historia de la Copa Libertadores. “Por suerte supimos responder en un partido clave para nosotros. Porque en la cabeza teníamos presente que el empate también nos servía y eso nos jugaba un poco en contra. Pero en el complemento levantamos el nivel y llegaron los goles”.
A la hora de hablar de sus perlas, el goleador se ríe antes de decir: “El primero fue un muy lindo gol porque recibí del Equi (Ezequiel González) y enganché varias veces hasta que lo vi sólo a Chucho (Bolaños) quien terminó la jugada. Y el mío fue una cosa de locos, sin dudas, fue el mejor que hice en mi carrera porque yo buscaba pase y como no encontraba a un compañero empecé a apilar gente hasta que me encontré con el arquero. Ahí cerré los ojos y le pegué, con la suerte de que entró y fue un golazo”.
Liga de Quito se convirtió en un constante animador de cada certamen continental en los que participa. Para explicar un poco los motivos Barcos no oculta nada y explica cuales son las claves del equipo ecuatoriano: “Lo primero que quiero remarcar es la confianza que te da el cuerpo técnico, porque eso para un jugador es fundamental. Después la unidad que tiene este grupo, que se repone a momentos duros y que con el correr de los partidos se va convirtiendo en una gran familia. Y tercero la experiencia que se gana jugando partidos decisivos también te ayuda a que los rivales te tengan un poco más de respeto”.
A la hora de analizar el futuro del conjunto dirigido por Edgardo Bauza en el certamen más importante del continente, el argentino es consciente que nadie se quiere cruzar con Liga: “Nos hemos ganado un gran respeto, todos saben que somos muy duros tanto en nuestro estadio como también de visitante. Se habla mucho de la altura pero el Deportivo Quito ha jugado también en la altura y no ha podido sacar provecho de eso, entonces hay que valorar que Liga es un gran equipo y por eso está entre los mejores del continente”.
En la Libertadores, siempre hay candidatos que a priori tienen las mayores chances de coronarse, y el Pirata (como le dicen) no duda un instante en asegurar que: “De lo que vi el que mejor impresión me dejó fue Cruzeiro, así que sería con el único que me gustaría no jugar en estos primeros cruces. Después los mismos de siempre, Vélez, Estudiantes, Internacional, que además de ser el campeón sumó varios nombres de jerarquía a su plantel. Nosotros no somos candidatos pero le vamos a dar pelea a cualquiera”.
La charla es amena pero concluye porque la grabación de una publicidad de la que forma parte lo está esperando. Pero antes de irse Hernán Barcos le deja un recado a todos los hinchas de la Liga: “Ser campeón de América sería cumplir mi máximo sueño, tanto yo como mis compañeros estamos mentalizados en que podemos poner al fútbol ecuatoriano en lo más alto del continente nuevamente”.
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