Con el poderoso Cruzeiro de 1976
13-05-11 14:18
Hace 35 años una tragedia enlutaba al fútbol sudamericano: el 14 de mayo de 1976 fallecía Roberto Batata, brillante puntero del Cruzeiro.
Roberto Batata, tal como los hinchas prefieren recordarlo, en acción.
Cruzeiro es campeón de América y dedica la consagración a la memoria de Roberto Batata, el único campeón post mortem de la Copa Libertadores.
El sepelio convocó una impresionante cantidad de gente, que despidió al ídolo azul. Foto: Sitio Oficial de Cruzeiro.
Por Pablo Aro Geraldes
Había convertido un gol en la visita a Alianza Lima por la Copa Libertadores (convirtió tres en total) y, apenas regresó a Brasil, aprovechó el día libre y manejó su Chevette con rumbo a Tres Corações. "Estaba cansado, pero también ansioso por reencontrarse con su esposa Denise y su hijo Leonardo", comentaron sus compañeros. Un accidente en la ruta causó una enorme tristeza en todo el país, que admiraba su juego veloz y habilidoso.
Su descubridor João Crispim lo había llevado al Cruzeiro. Tostão, el gran ídolo del club azul, quedó encantado con su fútbol en 1971. Promovido junto a Palhinha, fue tetracameón mineiro. A Roberto Monteiro, tal su veradero nombre, Cispim lo llamaba Batatinha (en español Papita) y el cariñoso apodo le quedó para siempre.
Dos meses y medio después de su triste partida, Cruzeiro vencía a River Plate 3-2 en Santiago de Chile y conquistaba por primera vez la Copa Libertadores. Tras el pitazo final del árbitro chileno Alberto Martínez, todos los jugadores mineiros formaron un círculo y oraron por su memoria. Nunca un campeón de la Libertadores estuvo tan presente como él en la noche santiaguina. La emoción y las lágrimas enmarcaron la entrega del trofeo.
Hoy, su estrella de campeón post mortem brilla tanto como la Cruz del Sur que engalana el pecho del equipo Guerreiro dos Gramados.