11-05-11 19:32
Peñarol derrotó por 2-0 a Universidad Católica en Montevideo por la ida de cuartos de final de la Copa Santander Libertadores.
El planteamiento de los locales en los compases iniciales fue dejarle la pelota al visitante y acomodarse en su lado de la cancha, dispuestos a salir al contragolpe. El cotejo quedó bajo el control de los cruzados, mucho más sólidos que Peñarol, aunque su dominio no se tradujo en grandes ocasiones, salvo alguna aparición habilidosa de Marcelo Cañete.
Los del Peñarol, si bien realizaban un buen trabajo en la defensa, quedaban completamente perdidos cuando lograban hacerse con el balón, todo lo contrario que los chilenos, muy cómodos con la posesión. Sin embargo, un torpe error de Garcés permitió a Peñarol adelantarse en el marcador.
Jonathan Urretaviscaya robó un balón y caracoleó en solitario dentro y fuera del área visitante sin atreverse a disparar hasta que decidió colgar una pelota floja al punto de penal, que Garcés salió a buscar con la mala fortuna de chocar con uno de sus compañeros, perdiendo la posesión y dejando la bola franca para que Olivera la empujara al fondo de las redes, a los 34 minutos.
El gol despertó al Peñarol, que comenzó a moverse con mayor agilidad y a penetrar por las bandas, que hasta entonces aún no había utilizado. En la reanudación, los chilenos salieron con rabia y asediaron el arco defendido por Sebastián Sosa con más intensidad, liderados por un omnipresente Lucas Pratto.
Con el juego más parejo, los carboneros ofrecieron también su momento de mejor fútbol, amenazando con buenos contraataques a la zaga visitante.
Y cuando todo parecía que el partido terminaba con la mínima ventaja de Peñarol, Garcés no pudo atajar una pelota muy larga y el desafortunado rebote chocó con un tenaz Martinuccio y se introdujo en la portería, a los 93, poniendo fin al partido y sentenciando la eliminatoria.
EFE y Conmebol.com