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Independiente gana su tercera Copa Libertadores consecutiva en tercer partido ante Sao Paulo

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Independiente gana su tercera Copa Libertadores consecutiva en tercer partido ante Sao Paulo

El histórico romance entre Independiente y la Copa Libertadores, tuvo un nuevo capítulo el sábado 19 de octubre de 1974 en el estadio Nacional de Santiago de Chile, cuando venció a Sao Paulo 1-0, en el encuentro desempate, consagrándose por tercera vez consecutiva.

La primera final había tenido lugar en el estadio Pacaembú el 12 de octubre y el cuadro local ganó por 2-1, tras estar perdiendo con el tanto de Saggioratto, pero lo revirtió con las conquistas de Pedro Virgilio Rocha y Mirandinha.

Cuatro días después se disputó la revancha en Avellaneda, donde Independiente tenía la obligación de ganar para acceder a un tercer y decisivo partido para mantener la corona. El inicio fue muy equilibrado, con un elenco brasileño que trataba de tener posesión de la pelota y hacer correr el reloj.

A los 35 minutos, el arquero Valdir no pudo retener un tiro libro y Ricardo Bochini, entrando de arremetida, abrió el marcador. Apenas comenzado el segundo tiempo, Agustín Balbuena anotó el segundo que selló el resultado y envió la definición al tercer partido.

El estadio Nacional de Santiago de Chile fue el escenario del desempate, donde Sao Paulo buscaba ser el segundo equipo de su país en consagrarse en el máximo torneo continental, tras el bicampeonato de Santos en 1962 y 1963.

A los 27 minutos llegó la primera emoción, cuando el árbitro peruano Augusto Orosco sancionó un penal para Independiente. El inefable Ricardo Elbio Pavoni, tal su costumbre, lo cambió por gol con un imponente zurdazo.

A partir de allí, se desató como un vendaval la ofensiva brasileña, que la sólida defensa “roja”, integrada por Eduardo Commisso, Miguel Ángel López, Francisco Sa y Ricardo Pavoni, neutralizaba una y otra vez. La principal amenaza era Mirandinha, un potente centrodelantero que era controlado por los centrales.

Ricardo Pavoni, capitán y autor de gol que le valió el título a Independiente.

La gran oportunidad para el elenco paulista fue a los 72 minutos: tuvo a su disposición un penal. La responsabilidad recayó en los pies del mediocampista Ze Carlos, quien ejecutó en forma central, pero ligeramente a la derecha del joven Carlos Gay, quien atajó el remate, no exento de suspenso, porque el balón se le escapó, pero la pudo retener antes que traspase la línea de meta.

Los últimos instantes fueron apasionantes, con Independiente defendiendo en los últimos metros en pos del objetivo, que alcanzó con el pitazo final del Orosco. Una vez más campeón de América, otra vez el “rojo” de Avellaneda en lo más alto del continente, con un agregado: su entrenador, Roberto Ferreiro, ya había levantado el trofeo como futbolista con la misma camiseta en 1964 y 1965. La gloria, esa amiga inseparable, estaba otra vez a su lado.

Formaciones del partido final.

Independiente: Carlos Gay; Emilio Commisso, Miguel Ángel López, Francisco Sa, Ricardo Pavoni; Rubén Galván, Miguel Raimondo, Alejandro Semenewicz; Ricardo Bochini; Agustín Balbuena (Osvaldo Carrica), Daniel Bertoni (Luis Giribet). DT: Roberto Ferreiro.

Sao Paulo: Valdir; Pablo Forlán, Paranhos, Arlindo, Gilberto (Nelson); Zé Carlos (Silva), Chicao, Pedro Rocha; Mauro, Mirandinha, Piau. DT: José Poy

 

Eduardo Bolaños - CONMEBOL.com