El crack brasileño habló en exclusiva con Conmebol.com

"Neymar es la nueva estrella de Brasil"

01-04-11 14:25

Rivaldo volvió a su país para dejar las últimas pinceladas de su talento en el Sao Paulo FC y habló con Conmebol.com.

El crack de São Paulo.

Con su hijo Rivaldinho.

Su primer gol.

En la cima del Mundo.

En la final ante Alemania.

POR JAVIER LANZA

Cuando un niño empieza a patear una pelota sueña con ser el mejor del mundo. Pero dentro de la discusión conceptual que erige a un jugador a la cima del planeta fútbol, son muy pocos los que pueden tener el orgullo de haberlo sido. Uno de ellos es Rivaldo, quien a los 39 años volvió a Brasil para jugar en el poderoso São Paulo FC y demostrar que los años no le restan categoría sino que le suman experiencia. El crack habló en exclusiva con Conmebol.com y analizó su presente, su futuro y la nueva camada de la Selección brasileña que quiere llevar a su país rumbo al Hexacampeonato mundial.

¿Por qué decidió volver a jugar a Brasil y más específicamente al São Paulo?   

La verdad es que fue por una invitación de mi amigo Rogerio Ceni, quien me dijo si no quería venir a jugar al club para sumar mi experiencia a los más jóvenes. Él es una gran persona y por eso no dudé ni un instante en aceptar la propuesta. La verdad es que estoy muy contento de firmar contrato con este gran club y espero poder devolver la confianza que apoyaron en mí. Estoy muy ilusionado.

¿Cómo se encuentra jugando en la alta competencia cuando está próximo a cumplir 39 años?

Yo me encuentro muy bien, entreno doble turno como todos mis compañeros y me siento de la mejor manera. Obviamente que la edad no pasa sin dejar consecuencias, pero yo uso el paso del tiempo para recoger más experiencia y vivencias que enriquezcan más mi juego. Físicamente estoy perfectamente y la verdad es que me acople rápidamente al equipo.

¿Cuáles son sus metas personales en este año?

Sentirme importante en el equipo, demostrar que estoy para ser una pieza clave en el funcionamiento. Debuté con un gol que sirvió para triunfar y esa es la meta más importante que tengo: el aportarle a mis compañeros mis conocimientos para hacer de nuestro equipo un animador permanente de los torneos. La idea es sumar muchos minutos, hasta ahora sólo jugué un partido completo y eso es a lo que apunto. Para eso me entreno con la responsabilidad que demanda una profesión como la de un futbolista.

¿Cómo encontró al fútbol brasileño?

Ahora se está jugando el Campeonato Paulista y es un torneo muy fuerte. Ya no hay tanta diferencia entre los grandes y los denominados chicos. Los equipos con menos recursos salen a marcarte, asfixiarte, para no dejarte pensar y quitarte espacios. Eso hace que uno tenga que decidir mucho más rápido y con más precisión. Está muy competitivo y eso me gusta mucho porque me motiva aún más.

La historia cuenta que en las canchitas de Jardim Paulista, su barrio, sus piernas flacas le valieron el apodo de ‘Pata de pau’ (Patapalo) y las miradas de los cazatalentos de los clubes de la zona. Fichó por el Santa Cruz Futebol Clube, de Recife, club en el que sólo duró un año ya que se fue al Mogi Mirim.  Esos fueron los comienzos de una historia que lo hizo jugar en los mejores equipos de Europa como el Barcelona y Milan, y ser una pieza clave del Pentacampeonato mundial conseguido por Brasil en Japón-Corea 2002.

¿Qué recuerda de sus inicios?

No imaginaba ni una cuarta parte de las cosas que he vivido gracias al fútbol. Cuando jugaba en Santa Cruz solo pensaba en ser profesional y entrenaba para ello. Dios quiso que las cosas me salieran de la mejor manera y poder ser un futbolista destacado.

Si tiene que elegir el momento que le dio un vuelco a su carrera, ¿Cuál elige?

Mi carrera despegó después de un gol de mitad de cancha que le hice al Noroeste. Fue en abril de 1993 y al día siguiente todo el mundo hablaba de mí. Tenía 21 años y ya me comparaban con Pelé… (se ríe). Mi vida cambió por ese detalle y a partir de ahí pude irme a jugar al Corinthians para empezar a dar pasos más grandes.  

¿En 1999 fue el mejor año de su carrera?

Los premios así lo indican, porque ganó el Balón de Oro y el que entrega la revista France Football. Sin embargo, para mí el 2000 también fue un gran año y el 2002 fue muy especial porque pude ser campeón del Mundo con mi Selección. Soy muy consciente que fui el mejor del mundo y que trabajé muy duro para conseguirlo. Por eso en mi estadía en el SãoPaulo quiero culminar mi carrera de la mejor manera.

¿Culminarla de la mejor manera sería jugando y ganando una Copa Libertadores?

Estamos trabajando para lograr un título que nos permita ingresar a la Libertadores del año próximo. Aún no decidí que es lo que voy a hacer con mi futuro (NdeR: tiene contrato hasta diciembre), pero jugar la Copa sería un gran incentivo. Tuve la suerte de jugarla con el Palmeiras y tengo los mejores recuerdos. Es una de las cosas que me motiva a no retirarme.

Tuvo la suerte de ser goleador y campeón de la Copa América Paraguay 1999, ¿Qué recuerdos tiene?

Tengo los mejores recuerdos de esa Copa porque fue mi primer gran torneo con la Selección. Habíamos ganado la Copa FIFA Confederaciones en el 97, pero en ese torneo no fue de lo mejor. Fuimos de menor a mayor y cerramos el torneo de manera brillante. En lo personal tuve la suerte de ser el goleador del certamen junto a Ronaldo. Es un gran torneo, es otra cosa porque están los mejores del continente y el clima que se vive es grandioso.  

¿Cómo ve el futuro de la Selección Brasileña? ¿Piensa que revalidará el título en la Copa América?

Es un Brasil fuerte, tiene jugadores jóvenes de muchísimas calidad, que van a ser la cara del próximo Mundial que se jugará en el 2014. Todos los caminos apuntan a ese objetivo y creo que la Copa América será la prueba más dura que tendrá. Eso no quita que Brasil deberá ir a Argentina con la intención y la obligación de ser campeón. No será tanta la presión como en la Copa del Mundo, pero le servirá de medida para ver donde está parado.

¿Neymar es la nueva estrella del fútbol brasileño?

Neymar va a ser la nueva cara de Brasil. Lo demuestra el desparpajo que tiene a la hora de ponerse la camiseta de la Selección con tan sólo 19 años. Pero no será el único, porque también están Lucas y Ganso. Al primero tengo la suerte de tenerlo como compañero y hace cosas de un jugador que hace 10 años juega en Primera. Y a Ganso lo observé mucho y va a triunfar en el fútbol porque muestra una habilidad y una tranquilidad asombrosa.

Hoy en Sudamérica no se gana con la camiseta…

(Interrumpe) No! Todo está muy parejo. Ya no se ven goleadas importantes de una Selección a otra. Los equipos han hecho un gran trabajo y por eso países como Venezuela, Ecuador y Chile plantan cara ante los poderosos. Un ejemplo claro es que Paraguay estuvo a punto de eliminar a España en el último Mundial con un estilo muy claro y aguerrido.

¿Cuál fue el mejor compañero que tuvo al lado?

Tuve la suerte de compartir equipos con grandísimos jugadores. Si tengo que elegir a uno no sería justo, pero Ronaldo, Kluivert, Cafú, Roberto Carlos, Ronaldinho y Figo fueron los hombres con quienes mejor me entendí dentro de un campo de juego.

¿Qué nos puede contar de su experiencia en Uzbekistán?

Siempre me gustaron los desafíos. La propuesta del Bundyodkor me gustó porque sentí que había cumplido un ciclo en Grecia y la idea era refundar el fútbol de ese país. Estuve en el equipo con varios sudamericanos y a Felipâo como entrenador. Quizás me sumó más en lo personal que en lo futbolístico, pero lo tomo como un paso muy positivo en mi carrera.

¿Quién es hoy el mejor del mundo?

El mejor de hoy en día es Messi sin ninguna duda. Lo demuestra partido a partido en el Barcelona. No importa si juega por la Liga Española o en la Champions League, porque siempre es un jugador desequilibrante, que entiende todos los aspectos del juego. Hace todo a una velocidad impresionante y con una precisión que pocas veces vi. Será el mejor del mundo por muchos años más, porque es joven y todo lo hace para crecer día a día.

Pero no todo en su actualidad pasa por mostrar su talento vestido con pantalón corto y botines. Desde hace un par de años asumió la responsabilidad de conducir los caminos de su querido Mogi Mirim, desde la presidencia. El astro comenta lo difícil que es estar ‘del otro lado’: “Para mí es importante ayudar al club donde empecé, que me dio la posibilidad de progresar en mi vida y ser futbolista profesional. Toda mi familia vive ahí y es mi barrio, mis amigos y todos mis afectos están ahí. Estoy trabajando para que dentro de poco tiempo esté en la Primera División. Es un camino largo y difícil, pero estamos haciendo las cosas bien para lograrlo”.

¿Qué es más complicado ser jugador o presidente?

Es muy difícil ser presidente de un equipo, cuando se habla con los jugadores, los representantes o los padres, todos quieren lo mejor para su futuro y yo para mí club. Ahora que me toca estar del otro lado del escritorio comprendo a los dirigentes que negociaban conmigo. Hoy no soy presidente en ejercicio, sino que un hombre de mi confianza está en el día a día.

¿Cómo se hace para no vender a los jugadores tan jóvenes?

Hay que tener en claro que es un comercio. Lo que cambió en la actualidad que un jugador más o menos bueno es buscado por los clubes más poderosos y quema muchas etapas en su formación. Pero hay que entender que los clubes lo venden porque tiene que pagar las deudas y la necesidad de tener dinero. No es fácil mantener un plantel competitivo y por eso los clubes que hoy lo pueden hacer marcan la diferencia no sólo en Sudamérica sino en el Mundo.

Su hijo Rivaldinho sigue sus pasos, ¿Qué consejos le daría?

Está jugando en Mogi Mirim pero yo no quiero que sea profesional por el peso de ser mi hijo. Yo lo único que quiero es que estudie y que disfrute de lo que hace. Si le gusta el fútbol que lo haga y yo lo apoyaré y ayudaré en lo que pueda; y sino que sea feliz en el camino que elige. Condiciones tiene, pero es muy joven y debe disfrutar.

La entrevista termina porque todo tiene un final pero la charla fluye y ese pedido de ‘que sea rápida’ se diluye como cada segundo en el que habla de fútbol. Porque le apasiona hablar del deporte que le guarda un lugar privilegiado en el Olimpo de los mejores y en el cual él quiere ser recordado como “Un ejemplo del fútbol, una persona que no ha hecho nada de malo nunca y que siempre quiere ser el mejor”.

Tags TAGS  Rivaldo, Brasil, Copa América, Neymar, São Paulo FC,

Notas relacionadas